En febrero de 2025, se observó un incremento del 2.8% en las ventas de autos dentro del sector automotriz de México, llegando a un total de 117,617 vehículos vendidos. Este crecimiento, aunque favorable, representa una disminución en comparación con el impulso previo de meses anteriores. A pesar del crecimiento del mercado, las marcas con mayores ventas, como General Motors, Toyota, Honda y Volkswagen, vieron una reducción en sus números, lo que sugiere una moderación en el ritmo de expansión del sector.
El número de ventas de febrero se posiciona como la segunda mejor cifra en la historia de la industria automotriz en México, evidenciando la capacidad del mercado para resistir, a pesar de los retos económicos y de producción que enfrentan varias marcas. No obstante, este número fue menor a las proyecciones iniciales, que esperaban la venta de 119,136 automóviles en el mes. Esta diferencia del 1.3% en comparación con las expectativas resalta la actitud prudente de los consumidores y la disponibilidad limitada en ciertos segmentos del mercado.
Una de las tendencias más notables es la disminución constante de las marcas chinas, como Chirey, MG y Jetour, quienes han visto decrecer su cuota en el mercado mexicano. Este retroceso se suma a la ralentización de las grandes marcas tradicionales, que se han visto obligadas a modificar sus estrategias para sostener su competitividad en un mercado que es cada vez más dinámico y variable. A pesar de esta situación, algunos fabricantes siguen obteniendo resultados favorables, lo que destaca la diversidad y la capacidad de adaptación del mercado mexicano.
En comparación con febrero de 2019, las ventas de autos en 2025 fueron un 13.1% más altas, manifestando la recuperación del mercado tras las oscilaciones económicas provocadas por la pandemia. La variación en las cifras muestra una estabilización del sector, que ha conseguido vencer las dificultades anteriores y seguir una senda de crecimiento, aunque con indicios de una menor velocidad.
El desempeño del mercado en febrero podría estar afectado por diversos elementos, tales como las políticas fiscales y las proyecciones de consumo. La incertidumbre económica y las tasas de interés, las cuales impactan el poder de compra de los consumidores, han creado un ambiente de precaución en las decisiones de compra. Asimismo, la creciente competencia entre marcas globales y locales, junto con el aumento de modelos eléctricos e híbridos, están transformando las preferencias de los consumidores.
A pesar de la ralentización en las grandes marcas, el horizonte de la industria automotriz en México se mantiene favorable. El sector automotriz continúa siendo un pilar esencial de la economía, y las expectativas para los próximos meses permanecen positivas. La demanda por vehículos ligeros sigue siendo robusta, sobre todo en determinados segmentos como el de los SUVs y las camionetas, que han experimentado un crecimiento notable en los años recientes.
A pesar de la desaceleración en las grandes marcas, el panorama de la industria automotriz en México sigue siendo positivo. El mercado de vehículos sigue siendo un componente clave de la economía, y las perspectivas para los próximos meses continúan siendo optimistas. La demanda de autos ligeros sigue siendo fuerte, especialmente en ciertos segmentos como el de los SUVs y las camionetas, que han visto un crecimiento significativo en los últimos años.
El futuro inmediato de la industria dependerá de la capacidad de adaptación de las empresas a los cambios en las preferencias de los consumidores y a la evolución de las normativas medioambientales. Los avances en tecnología de vehículos eléctricos y la implementación de infraestructuras de carga adecuadas serán determinantes para el éxito de los fabricantes en los próximos años.